Marzo 1, 2008...3:41 pm

El Bandoneón

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Me jode confesarlo
pero la vida es también un bandoneón[1]
hay quien sostiene que lo toca Dios
pero yo estoy seguro de que es Troilo[2]
ya que Dios apenas toca el arpa
y mal
   Fuere quien fuere lo cierto es
que nos estira en un solo ademán purísimo
y luego nos reduce de a poco a casi nada
y claro nos arranca confesiones
quejas que son clamores
vértebras de alegría
esperanzas que vuelven
como los hijos pródigos
y sobre todo como los estribillos
   Me jode confesarlo
porque lo cierto es que hoy en día
pocos
quieren ser tango
la natural tendencia
es a ser rumba o mambo o chachachá
o merengue o bolero o tal vez casino
en último caso valsecito o milonga
pasodoble jamás
pero cuando Dios o Pichuco[3] o quien sea
toma entre sus manos la vida bandoneón
y le sugiere que llore o regocije
uno siente el tremendo decoro de ser tango
y se deja cantar y ni se acuerda
que allá espera
el estuche.
Mario Benedetti. Uruguay, 1920.






[1] Instrumento parecido a un acordeón que se usa para el tango fundamentalmente.
[2] Famoso intérprete sudamericano de bandoneón.
[3] Similar al personaje anterior.

1 comentario

  • No se de dónde se sacará la inspiración el señor Benedetti, pero esa comparación de la vida con un acordeón me parece de lo más original y acertada. Dentro de poco Mario Benedetti nos tendrá que dar las gracias jejeje.
    Un saludo.


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